Mi sonámbula rutina matinal se alteró el viernes al escuchar en la radio la noticia sobre el terremoto de Japón. Solté el café y fui directo a Twitter desde dondé salté al elpais.com para enterarme lo que estaba sucediendo. Al volver a Twitter la noticia volaba, y entre tanto tuit, pasó desapercibido uno retuiteado de @kirai.
Héctor García (@kirai), español que reside en Tokio, escribía desde su iPhone: "We are alive". Estas palabras que utilizó para avisar que estaba vivo a sus seres queridos, amigos y followers, fueron seguidas por otros mensajes donde narraba lo que estaba sucediendo.
Uno de los tuits que envió tras el terremoto hablaba de más de 15.850 menciones, incluso @informativost5 le preguntaba "tienes un skype para poder hablar?". Las comunicaciones telefónicas habían caído y una vez más Internet era el medio de comunicación por excelencia para relatar y seguir lo que estaba ocurriendo. Los principales telediarios enlazaban con sus corresponsales vía Skype, los medios on-line creaban listas para seguir los tuits, en menos de dos horas Google lanzaba una aplicación para aportar información sobre los desaparecidos.